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Hiperconexión

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VÍCTOR MÁRQUEZ

2020

La raíz del prefijo griego hiper significa algo "fuera de la medida, en exceso". En la actualidad ese "algo" podría verse como una nebulosa cósmica llamada revolución digital. Los humanos atestiguamos un "metaevento" con "hiperconsecuencias": la creación de nuestro propio universo lateral o como también se hace llamar, realidad alternativa o virtual. Al fin somos dioses en nuestro propio circo de pulgas.

Por lo tanto, era bastante obvio que el término fuera propagado por la sobre excitación de los usuarios de internet, particularmente en su afán por buscar códigos de comunicación global. Bill Mitchell (1996) introduce el polémico concepto de "urbanismo-hiper-digital" para explicar los nuevos órdenes sociales en la virtualidad. Metáforas incumplidas en el tiempo, porque como explica el determinismo tecnológico, no son las máquinas ni sus programas los que definen nuestros intereses y mucho menos nuestros arreglos espaciales. Somos nosotros mismos los que necesitamos estar hiperconectados porque sólo así tomamos significado. Mitchell, B. (1996). City of Bits: Space, Place, and the Infobahn. MIT Press.

VÍCTOR MÁRQUEZ

2020

La raíz del prefijo griego hiper significa algo "fuera de la medida, en exceso". En la actualidad ese "algo" podría verse como una nebulosa cósmica llamada revolución digital. Los humanos atestiguamos un "metaevento" con "hiperconsecuencias": la creación de nuestro propio universo lateral o como también se hace llamar, realidad alternativa o virtual. Al fin somos dioses en nuestro propio circo de pulgas.

Por lo tanto, era bastante obvio que el término fuera propagado por la sobre excitación de los usuarios de internet, particularmente en su afán por buscar códigos de comunicación global. Bill Mitchell (1996) introduce el polémico concepto de "urbanismo-hiper-digital" para explicar los nuevos órdenes sociales en la virtualidad. Metáforas incumplidas en el tiempo, porque como explica el determinismo tecnológico, no son las máquinas ni sus programas los que definen nuestros intereses y mucho menos nuestros arreglos espaciales. Somos nosotros mismos los que necesitamos estar hiperconectados porque sólo así tomamos significado. Mitchell, B. (1996). City of Bits: Space, Place, and the Infobahn. MIT Press.